Mi historia
Soy María Fernanda Arcos
Fundadora de Mujer Pranica
Comencé a trabajar con la energía alrededor de los 15 años, mi primer acercamiento fue leyendo unas cartas de una baraja española y luego jugando a la ouija, cosa que no recomiendo…
Después de esos primeros acercamientos, comencé a estudiar distintas cosas de forma paralela a mi vida muggle y, desde entonces, llevo más de quince años trabajando con la energía y he acompañado a más de 5.000 personas en sus procesos de sanación, formación y transformación.
- trabajando con la energía
- +15 años
- personas acompañadas
- +5.000

Pero no llegué hasta aquí porque siempre tuve claro quién era o qué venía a hacer.
Durante mucho tiempo intenté ordenar, explicar y esconder partes de mí que no parecían encajar entre sí, oculté este lado más brujístico que tengo e incluso cuando decidí fundar Mujer Pranica y mostrarme públicamente, traté de compartir desde un lugar más correcto por miedo al hate, aunque siempre supe que no encajaba con la típica terapeuta.
Me cuesta encajar en un estándar; es más, no me gustan los estándares.

He estudiado múltiples cosas, explorando el tarot, el biomagnetismo, distintos sistemas de Reiki, las constelaciones y la mediumnidad, reuniendo herramientas, conocimientos y experiencias sin saber todavía que algún día se convertirían en mi oficio.
Formalmente, me formé como administradora pública en la USACH y aprendí a comprender las estructuras, los procesos y todo lo que hace falta para que una idea pueda materializarse, trabajé varios años en esa área, en un espacio muy distinto a Mujer Pranica, y durante mucho tiempo sentí que el mundo racional y el mundo energético pertenecían a lugares diferentes.
Puedo pasar horas creando un Excel, organizando presupuestos, armando estrategias, escribiendo el texto de una página web o pensando cómo ordenar un negocio, pero, al mismo tiempo, veo y percibo cosas desde muy pequeña, porque la magia, la energía y todo ese mundo oculto siempre me han fascinado.
Con los años comprendí que nunca tuve que elegir entre un mundo y el otro, ya que podía sentir la energía, crear estructuras, ser terapeuta, emprendedora y trabajar con lo invisible para convertirlo en algo concreto.
El punto de quiebre
Esa comprensión no llegó de la nada, tuve un gran punto de quiebre cuando quedé embarazada, porque ese momento fue una pausa obligada que me hizo mirar de frente mi historia, mis vínculos y la forma en que estaba viviendo.
Honestamente, mi embarazo y todo el proceso que viví no fueron una transformación bonita ni ordenada, fue una etapa desafiante que me obligó a reconocer todo aquello que ya no podía continuar escondiendo ni cargando de la misma manera.
De ese proceso no solo nació Dante, mi hijo, sino también una nueva forma de ver la vida y de entender que:
sanar no es acumular terapias ni comprender intelectualmente todo lo que te pasó, es cambiar las decisiones que tomas, los límites que colocas y la relación que tienes con tu cuerpo, con el dinero, con el amor y con la mujer que estás preparada para ser.
Y desde ahí decidí crear Mujer Pranica en 2020, comenzando solamente con sesiones individuales, talleres y programas grupales, aunque pronto comprendí que estaba creando algo mucho más grande que una colección de terapias.
Mujer Pranica se convirtió en el lugar donde las distintas partes de mí dejaron de competir entre ellas.
Aquí podían convivir la terapeuta, la bruja, la maestra, la administradora, la emprendedora y la mujer que seguía transformando su propia historia y esa integración también comenzó a atraer a otras mujeres que habían pasado años intentando reducirse, explicarse o esconder aquello que las hacía diferentes.
Con el tiempo y de forma muy orgánica, comencé a crear distintas formaciones, así nació un espacio para quienes deseaban comprender la energía con profundidad, transformar su sensibilidad en una práctica confiable y aprender a acompañar profesionalmente a otras personas.


Después de años enseñando y acompañando a mujeres, me di cuenta de que emprender no es algo que se haga solamente desde la técnica o desde la operación, luego de pasar por muchas mentorías y de ver que varias de mis compañeras no podían seguir las estrategias que les enseñaban, incluso cuando intentaban hacer todo correctamente, comencé a indagar qué estaba pasando en esos casos.
Así entendí que los negocios tienen su propia energía y que esa energía está influenciada de manera inconsciente por todo lo que nosotras cargamos:
nuestras historias, nuestros miedos, nuestras lealtades y la relación que tenemos con el dinero, la visibilidad y el liderazgo también entran al negocio con nosotras.
Entonces me especialicé como coach y mentora de negocios, pero no dejé de lado todo lo que ya sabía, al contrario, comencé a utilizar mis herramientas de sanación para mirar lo que no se veía y acompañar a otras emprendedoras a transformar los bloqueos invisibles que estaban frenando el crecimiento de sus negocios.
2020
Por eso, después de mucho tiempo, puedo decirte que no creo en una espiritualidad que se queda en el discurso, creo en una que se encarna y que comienza a notarse en la forma en que decides.
- años trabajando con la energía
- +15
- personas acompañadas
- +5.000
Trabajo con la raíz energética de aquello que se manifiesta en tu vida: los patrones que se repiten, las historias que todavía viven en tu cuerpo, las lealtades que condicionan tus decisiones y los bloqueos invisibles que interfieren en lo que quieres crear.
Mi trabajo no busca decirte quién deberías ser, sino ayudarte a recuperar las partes de ti que escondiste para encajar y reunirlas en una sola mujer.
Hoy esa mirada atraviesa cada parte de Mujer Pranica porque decidí dejar de fragmentarme y permitirme tener un negocio raro, distinto y único, al igual que esa adolescente rara y rebelde que fui.
Y hoy, al no seguir las reglas, siento que también la estoy honrando a ella, la verdad es que esta marca no encaja completamente en una marca de terapeuta, de coach, de bruja, de administradora ni de mentora de negocios, porque es una mezcla de todos mis mundos y aunque durante mucho tiempo intenté separarlos para que mi trabajo fuera más fácil de explicar, comprendí que…

@mujerpranica
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Todo da cringe hasta que eso que escondías se convierte en la razón por la que tus clientas te eligen ¿Tienes miedo a mostrarte o es solo una excusa? Solía creer que más horas era igual a más dinero y me equivoqué
Cuando intento limitarme para encajar en lo que debería ser, me apago y me aburro.
Así que, si tú tampoco quieres elegir una sola parte de ti para construir tu vida o tu negocio, bienvenida a mi mundo.
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